sábado, 4 de febrero de 2012

Porque un 12 siempre dirá lo que nosotros somos juntos: Felices.

Supongo que se hará duro el camino hacia tu casa después de verme marchar hacia las escaleras del metro, pero créeme, duele más saber que cada segundo que paso en el metro de regreso a casa me alejo un poco más de ti... Duele, pero soy feliz. Suena raro, estas dos palabras nunca suelen ir juntas, el dolor y la felicidad, que son como dos imanes del mismo polo: Se repelen. Pero así es, soy feliz, quiero decir... Me haces feliz. Por cada mirada tuya, y cada segundo que decides gastar en mi, en hacerme sonreír, demostrándome que sin ti no soy nada. Te escribo ahora, cuando ya han pasado varias paradas, bajo ya, pero todo le llega al que sabe esperar, y el próximo día cogeré el metro en mi parada e iré decidido a hacerte feliz, tanto como tu haces que lo sea yo. Amor, que sin ti, no hubiese yo. Y que vida solo hay una, y yo la quiero pasar a tu lado.

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