martes, 10 de septiembre de 2013

El mejor de los pecados, el haberte conocido.

Despertamos una vez con el aroma de haberlo vivido antes. Surrealista. Apenas podíamos movernos de ahí, estábamos encadenados en un mundo hecho para nosotros. Lo creamos tu, yo, nuestro amor. Ahora ya no podemos escapar. Aunque quieras. Nuestro propio sol que sale al despertar, cuando abres tú los ojos, y nuestra luna, que se ilumina al cerrar tus párpados. A veces luna llena, a veces menguante. En muchas ocasiones nos queremos tanto que producimos eclipses. En fin, no hay nada mejor que soñar despierto, nada como tenerte a mi lado sin que tú estés, no hay nada como estar contigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario