viernes, 24 de febrero de 2012

Días de cristal; nadie los podrá tocar.

Mi almohada absorbe mis lagrimas, mis llantos. Ella creo que me comprende cada noche que paso sin ti... De querer hasta doler. 135 días juntos. Hoy no escribo desde el metro, escribo desde aquí, tu cama, mi cama. Te escribo porque me faltas. Porque me quedare contigo, aunque ya no quede nadie. Girarme, verte ahí... Sonriendo aún, y despedirnos con una sonrisa, la misma que el próximo día nos volverá a unir. Cuando te espere en tu portal, buscando esa sonrisa por el cristal... Nueva y vieja sensación, poder recuperarse antes de que salga el sol.

Deshacer la cama y meternos bajo el edredón.

Si bien me conoces, sabrás que te querré dar una sorpresa cada Martes. O cada Jueves cuando salgas por la puerta de tu instituto. Para volver a verte, para volver a ver tu sonrisa, porque no puedo vivir sin ella. No puedo vivir sin ti. Supongo que sabrás que me encanta el paseo que damos hasta casa, cuando nos tumbamos en la cama, y nos dejamos llevar por nuestros sentimientos. Cuando me miras, me sonríes, y te susurro que te quiero, que te quiero sólo a ti. "Pintaremos de color aquellos días grises" ¿Te acuerdas? ... A veces pienso que la vida sin ti no sería vida, y que moriría cada día por quererte un poco más. Y es que amor en la vida, sólo hay uno... Y tú, eres el mío.

jueves, 16 de febrero de 2012

Si me sueltas entre tanto viento... ¿Cómo voy a continuar?

Quizá pienses que estoy algo ido, pero no pierdo ni una sóla oportunidad. Duele ver como te vas con un "Adiós", lo que puede llegar a ser esa palabra para mí... Me duele. Supongo que siempre las cosas no serán como nosotros queramos, como deseamos que sea cada día. Pero recuerda: Aquí antes había felicidad. Amor. Y nos sobra, pero a veces, duele. Duele ver como uno de los dos se enfada. Duele ver como se consumen nuestras palabras al paso del tiempo. De como puedes llegar a ser lo mejor... A ser lo peor. Duele leer un adiós. Y mañana, despertaremos y todo seguirá como era antes, te daré un beso a la salida, y sonreiremos. Luego, te echare de menos hasta volver a tenerte junto a mi. Y seremos felices: Otra noche durmiendo junto a ti.

domingo, 12 de febrero de 2012

Si no lo has descubierto aún: Lo eres todo para mí.

Siempre que te escribo algo, lo hago desde este rinconcito de mi. Donde todo es felicidad, donde estas tú. Aún no me creo que te tenga después de 123 días, así es. En ese tiempo me has convencido, asegurado... Demostrado, que sin ti no podría vivir. Y como te he dicho tantas veces, sin ti ahora, no seria nada, sin embargo ahora soy lo más feliz del mundo, el que más. Ya no quedan palabras para decirte que no sepas ya, pero lo que yo siento por ti, es lo que aún no tiene palabra para describir este sentimiento que cada día nos une a ti y a mi. Por eso estoy orgulloso: Por tenerte, por tratarte como te mereces, y por tener la suerte de que un día me dejases formar parte de tu vida con un simple "Te quiero". Me acuerdo del primer día como si fuese ayer. Te amo mi vida. Te ama tu chico, siempre tuyo, siempre nuestro, 12.

sábado, 4 de febrero de 2012

Porque un 12 siempre dirá lo que nosotros somos juntos: Felices.

Supongo que se hará duro el camino hacia tu casa después de verme marchar hacia las escaleras del metro, pero créeme, duele más saber que cada segundo que paso en el metro de regreso a casa me alejo un poco más de ti... Duele, pero soy feliz. Suena raro, estas dos palabras nunca suelen ir juntas, el dolor y la felicidad, que son como dos imanes del mismo polo: Se repelen. Pero así es, soy feliz, quiero decir... Me haces feliz. Por cada mirada tuya, y cada segundo que decides gastar en mi, en hacerme sonreír, demostrándome que sin ti no soy nada. Te escribo ahora, cuando ya han pasado varias paradas, bajo ya, pero todo le llega al que sabe esperar, y el próximo día cogeré el metro en mi parada e iré decidido a hacerte feliz, tanto como tu haces que lo sea yo. Amor, que sin ti, no hubiese yo. Y que vida solo hay una, y yo la quiero pasar a tu lado.