domingo, 29 de abril de 2012

Empiezo por decirte que: "Sonríe mucho"... Estarás pensando que ya estoy otra vez aquí, escribiendo cualquier cosa para hacerte sonreír. Cierto, así es. Vengo a decirte lo que nunca podrá decir nadie, a recordarte cosas, y volver a repetir cada cosa que me hace feliz. Desde hace 139 días, estoy al lado de la persona más maravillosa del mundo, a la cual, quiero con todas mis ganas. No pretendo hacerte emocionarte con esto... Aunque yo ya lo he hecho. No habría vida sin ti, sin cada beso en cada semáforo en rojo, en nuestro banco... O en el ascensor. No me imagino un día pasar por delante de tu portal sin entrar, sin decirte: "Ábreme!"... Subir a un ascensor y que sea sin ti, no poder mirar al espejo y verte a ti a mi lado, y que se nos dibuje una sonrisa en la cara. Tumbarme a la cama cada noche, y que no seas tu mi último pensamiento, y que a la mañana siguiente al despertar no imagine tu sonrisa apoyada en tu lado de la almohada... No me lo imagino. Me imagino una vida contigo, que a cada despertar te pueda dar los “Buenos días, princesa!”. Y que al acabar el día, te siga dando las gracias como he venido haciendo desde el primer día que estoy a tu lado, por que me haces sentir especial, único, a tu lado. Gracias por cada 12, por cada día contigo pero sin ti, por todas las cosas que han hecho que cada día te quiera más y más, porque este sentimiento que nos une cada día crece más. Sentí lo que nunca había sentido, y aun siento lo mismo. Y es que eres mi vida, la luz que ilumina a mi mundo, y que sin ti: No seria nada. Porque cada vez que me tumbo a tu lado en la cama siento que contigo me sobra lo demás, que no me hace falta nada más que tu, y tus besos. Sigo recordándote que eres lo mejor de mi vida, que eres la razón por la que cada mañana me levanto con una sonrisa en la cara. Tú, la razón de mi sonrisa. De que yo sea feliz, a tu lado. Recuerda, si alguna vez no me ves a tu lado, ponte la mano en el corazón, y ahí estaré yo. Porque no me voy a separar de ti ni un sólo segundo de mi vida.


Te amo, siempre tuyo, tu chico, siempre 12 ∞.

Ven aquí, yo te haré feliz.

He pensado algo horrible, me decías, mientras estabas con la cabeza en mi pecho. Miedo, me decías que tenías miedo a que algún día no volvieses a escuchar los latidos de mi corazón. No dejarás de hacerlo nunca. ¿Verdad que no dejarás que deje de latir? Porque late por ti. Porque el ritmo de mi vida lo marcas tú, como un marcapasos, como el despertador que suena día tras día, y que hace que sonría al pensar que queda menos para verte. Porque estás en mi corazón, porque siempre estarás. Porque te amo, porque siempre te amaré. Recuerda...
∞ + ∞ = Tu y yo.

lunes, 16 de abril de 2012

Estoy hecho de pedacitos de ti.

Si algún día no estas te volveré a recordar todo aquello que un día te hizo feliz. Recordare que no podía vivir sin tus besos, y que suplicaba por volver a hacerlo. Te diré que aún tengo el cosquilleo en los labios cada vez que deseo besarte, y no estas aquí… Y las veces que noto tu brazo por mi hombro, pero me giro, y no estas… De que deseo darte un abrazo, porque no estoy bien, pero no estás… De mil noches en vela, después de mil intentos por girarme y ver que estas, pero no… No estabas, no ibas a estar. Y yo iluso, una y otra vez más. Pero te aseguro que no deje de intentarlo. Cada noche es la misma rutina. Y cada mañana que no estas aquí, echo de menos darte los buenos días. Te echo de menos mientras te escribo esto, y cuando lo leas, te seguiré echando de menos. Te echare de menos siempre que no estés… Y es que esa es la realidad, una realidad que supera a todas, incluso supera a la ficción. Porque nuestro amor, dure lo que dure, siempre estará presente. Porque el amor verdadero, nunca se va. Nunca se ha ido, siempre estará presente. Te llevo tan adentro que te asustarías, porque estás en ese lugar donde solo las cosas ocurren una vez, donde nunca más se podrá olvidar. Siempre te amaré.

jueves, 12 de abril de 2012

12.

Seis meses junto a ti, seis meses irrepetibles. Puedo morir, pero moriría feliz. Feliz por haber estado junto a ti estos seis meses, feliz por haber podido compartir mi vida contigo, por darte mi aliento cuando lo necesitabas. Feliz, porque tan sólo tú me has hecho creer en la magia del amor. Del querer y poder. De estar junto a ti sin apenas espacio entre los dos. Porque juntos somos un terremoto, un volcán. Junto a ti cada día es especial. Único. Como nuestro amor. Eternamente a tu lado.

lunes, 9 de abril de 2012

Lo sabes bien, me quedaré.

Te he preparado unas tostadas con chocolate y está la televisión encendida. Te estoy esperando a los pies de una mesa limpia, de la que he apartado todas las cosas, las lágrimas que alguna vez se dejaron caer, y también todas las canciones que tú no conoces y que escuché cuando tú no estabas y yo trataba de vivir, de aprender a hacerlo. Hemos conocido tantas cosas en todo este tiempo, hemos hablado tanto, te he observado, hemos reído juntos, hemos llorado, y todo lo demás que uno hace cuando pasa el tiempo y no puede detenerlo, sabes de qué hablo, ¿verdad? Y mientras, te encontraba cerca, entre mis dedos, reflejada frente mi mirada, como en ventanas que a un poco de distancia se convierten en espejos, o debajo de las sábanas, esperándome, como si hubieses saltado a la realidad desde el fondo de mis sueños. Ha pasado el tiempo, y no te creas, tampoco sé muy bien porque el tiempo decide pasar tan rápido cuando estoy junto a ti. Tengo aquí palabras e historias que jamás te conté, quiero escucharte, saber qué hiciste tú con todo lo que uno tiene entre las manos cuando escucha los relojes avanzar cada segundo que pasa, quiero que me cuentes quién te hizo daño, quién te defraudó, a quién olvidaste, a quién empezaste a querer, quiero que me expliques cómo lo hiciste para creer, para mantenerte bien en pie, quiero que me hables de las risas que yo no escuché, y de las lágrimas que no vi. Te estoy esperando mientras pienso que quizás. Mientras pienso todo lo que casi siempre viene tras un quizás. Y sin embargo, sé que no estarás esta noche a los pies de mi cama, ni tocarás a la puerta cuando me vaya a dormir. Pero, ¿qué más da? Creo que es lo de menos, y que estoy acostumbrado. A veces ocurren las cosas cuando menos lo esperamos. Te seguiré esperando, hay tiempo de sobra. Y mientras, no vienes, porque en realidad sé que no aparecerás de repente, te seguiré buscando; encontrando, en todos aquellos lugares y rincones, en los que nunca hay nada, pero en los que apareces tú, para llevarle la contraria a la soledad.

lunes, 2 de abril de 2012

Azul y gris.

Volvemos a despertar juntos. Es bonito compartir sabanas con quien más quieres. Todo es bonito a tu lado, todo es perfecto. Y al despertar te vuelvo a susurrar lo que más te gusta... "Buenos días, princesa". Y a mitad noche me despierto al rozar tus pies en el borde de la cama, te miro, sonríes, y me abrazas fuerte. Me haces sentir genial, me haces feliz, jodidamente feliz. No quiero más besos que no sean los tuyos, no quiero compartir almohada si no es contigo. Y si me dan una vida, no la quiero sin ti. Que sin ti las sombras me inundan. Que sin ti todo se vuelve gris.