martes, 29 de noviembre de 2011

18 primaveras tengo.

Hace 6575 días que vine aquí para ser alguien, ser quien soy en estos momentos. Ser aquél que por mucho que caiga se va a levantar una y otra vez. Aquél que desea lo mejor para los que tiene alrededor, a quien le gusta que los demás sonrían. Por que no hay nada más bonito que hacer feliz a alguien que se lo merece, y vosotros os lo merecéis. Sois quien sois, sois las personas que siempre he querido tener a mi lado, y por suerte, os tengo. Debo agradeceros todo lo que habéis hecho por mí, por ayudarme cuando más lo necesitaba, por hacerme reír en momentos que ni siquiera imaginaba que podría hacerlo, por hacerme llorar con vuestras palabras, y por supuesto, por seguir hoy a mi lado. ¿Sabéis? Sin vosotros nada sería igual. Y tampoco hubiese sido igual sin las personas que pasaron anteriormente a lo largo de el tiempo vivido, sin ellas no sería un poco más feliz, amable, e incluso más maduro de lo que podría haber sido. Os debo mucho, lo sé. Algunas personas sé que os voy a tener toda la vida ahí, y sin embargo, otras no, pero aprovecharé el tiempo a vuestro lado, ya que el tiempo es oro. ¡Que teneros es un regalo! Mi mejor regalo que tengo, y que jamás tendré.
Empezando por esos tres campeones, Jorge, Germán, y Diego. Germán, Diego y Jorge. Diego, Jorge y Germán. El orden de los factores no altera el producto, sois increíbles. Nunca olvidaré todo lo que habéis llegado a hacer por mí, por todos estos años magníficos a vuestro lado, que no se olvidan. Por que nosotros preferimos perder el tiempo con los amigos que perder amigos con el tiempo, y así se ha demostrado. Nos queda mucho tiempo, muchas cosas por disfrutar, os quiero. 
Y tú, apareciste de la nada para iluminar mi mundo, para hacerme feliz, no sabes cuanto te lo agradezco, Blanca. Contigo todo es más bonito, mucho más feliz, más fácil. Debo de decirte que eres lo mejor que me ha pasado en mucho tiempo, y que jamás te olvidaré. Pintaremos los días de color cuando sean grises, ¿Te acuerdas? ¡Lo estamos haciendo a la perfección! Nos quedan muchos sueños por cumplir... Y los cumpliremos. ¡Te quiero infinito! 
Y mis padres, que sin ellos nada de esto hubiese sido posible... No hubiese celebrado este 18º cumpleaños, esta etapa de mi vida, una de las más complejas, de las más difíciles, y la más bonita, sin duda. Quería agradeceros mucho, porque me habéis enseñado a ser lo que soy, si soy así es por vosotros, nada más y nada menos. ¡Una gran suerte teneros a vosotros! Aunque a veces me saquéis de quicio. ¡Que no son pocas! Pero bah... En el fondo os quiero más que a nada. 
¡Muchas gracias por hacer posible todo lo vivido, por alegrar mis días, y por hacer feliz a esta persona!

domingo, 27 de noviembre de 2011

12, un sentimiento que nos une.

Somos dos, unos locos del amor, ¿Para qué queremos más? Y ahora, cada segundo que no estoy a tu lado, llueve, por que estoy sin ti. Pensando en ti, pensando que sería de mi vida si no estuviese a tu lado, mi sonrisa al verte, nuestros recuerdos, promesas por cumplir y que se cumplirán. Al pasar todo lo que paso contigo, pienso que, contigo siempre, que te quiero, con locura. Que no sé lo que haría ahora mismo sin ti. Estuviste cuando más lo necesitaba, y a pesar de todo, sigues estando ahí, día a día. Dándome tu mano cuando más la necesito. No sé si historias como la nuestra habrán más, pero lo que sé es que esta es única, por que es nuestra y solo nuestra. Hace tiempo que supimos que esto iba a llegar a lo más alto, a lo mejor y a lo más bonito. Este gran sentimiento, es tan fuerte que no puede desaparecer, ya pueden pasar años y años, que en mi corazón siempre estarás.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Lo que nos gusta.

Debes darte cuenta de que nos hemos pasado la vida desde pequeños respondiendo a la pregunta «qué me gusta». Qué me gusta de comida, de ropa, de juguetes, de estudios, de trabajo, de amistad, de amor, de sexo...
Lo que nos gusta no es nuestro camino, ni tampoco lo que no nos gusta. A veces el rumbo puede estar en lo que nos provoca indiferencia, en aquello que no nos apasiona ni aborrecemos.
Has de confiar en ti, no en lo que crees que te gusta a ti... La senda no la marca lo que te gusta a ti, sino que la marcas tú...

sábado, 12 de noviembre de 2011

Quererte hasta morir.

Siempre esperando para verte sonreír. Hoy, hace un mes que mi sonrisa tiene nombre y apellidos. Eres tú. Eres las ganas de verte, de abrazarte, de no poder soltarte en todo el tiempo que pasamos juntos, de volver a casa con una sonrisa en la cara, de contar días y días enteros hasta volver a verte. Me haces feliz, haces que a tu lado sea especial, y que cuando esté contigo sobre todo lo demás. Por mucho que escriba, no van a ser suficientes las palabras para agradecerte todo lo que has llegado a hacer; lo que has llegado a conseguir, a lograr. Como te dije en un principio, te prometo un día a día, ya que esos "para siempre" nunca se cumplen. 
Gracias por ser como eres, por todas esas cosas que me hacen feliz.
Te quiero Blanca.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Lo que tú me das.

A punto de acabar, de empezar algo nuevo, de terminar, nuestro primer mes. El mejor de mi vida, sin duda alguna. Y es que esto sólo acaba de empezar. Acaba de empezar lo que aquél día nos unió, que hizo que mi corazón mirase hacia ti. Que no pueda imaginarme un día sin ti, sin un día que no salga de tu boca un "Te quiero". Pero yo más, mucho más. Hay veces que dudo que todo esto sea realidad, pienso que es un sueño. Si lo es, no quiero despertar jamás.
¿Quieres saber algo que quizá todavía no sepas? Pon la mano en mi corazón.
Late por ti, y para ti.

jueves, 3 de noviembre de 2011

De las idas y venidas.

Me encantas. Todo lo que he podido descubrir de ti. Y para qué engañarnos, me encantaría seguir conociendo más de ti. Quererte como nadie lo ha hecho hasta ahora, pero de verdad, sí, quererte de verdad. Sentir que en cada momento a tu lado soy capaz de tocar el cielo, que cada momento sea irrepetible: único. Sonreír a todas horas, y contigo, pasar el tiempo, a tu lado, sin prisa. Porque entonces nada tendría más importancia que tú. Querernos, despacio. Tú conmigo y yo, contigo: y nadie más. Quedamos tú, y yo, con esto, el comienzo de una larga historia, en el que no tiene escrito un final.