miércoles, 27 de junio de 2012

Aunque no exista luna, yo te voy a querer.

Esto jamás se podrá borrar. Es algo de otro mundo, es algo nuestro. Tuyo, mío. Porque te quiero, porque me quieres, porque somos felices. Porque el uno sin el otro no seríamos nada. Porque pongo el mundo a tus pies sin pedir nada a cambio, tan sólo por verte feliz, por verte sonreír. Y tu lo sabes, pequeña, cada vez esto es más grande, cada vez te quiero más, cada vez esto es más infinito. Desde el primer beso hasta el último que te di anoche al despedirnos en el coche. La vida sin ti es un agujero negro, y contigo, la vida es mucho más bonita, es una vida, la mejor que podría existir. Porque contigo, yo soy feliz.

martes, 12 de junio de 2012

¿Uno más? No, uno nuestro. 8 junto a ti.

Porque eres única, especial, maravillosa. Te quiero, y así será durante el resto de mis días, durante toda esta eternidad. ¿Sabes que es lo mejor? Que tú estás aquí, que estamos juntos, que por mucho tiempo que pase, los dos nos seguiremos queriendo, porque tú eres mi vida, y yo, soy la pieza que le faltaba a tu puzzle. ¿Recuerdas aquél primer beso? Fue de sorpresa. Extraño, y a la vez bonito. Era nuestro primer beso. Y hoy hace 8 meses de él. A las 5 de la tarde, ahí, donde sólo estábamos tú y yo. Y como siempre que estamos juntos, para mí, no existe nada más que tú, tú y tu perfecta sonrisa. Tú y tu virtud de hacerme feliz. Gracias, gracias por cada momento, por hacerlo especial, por convertirlo en nuestro. Te quiero, princesa.

viernes, 8 de junio de 2012

240.

De besos en tu portal. En tu cama. O... ¡Corre, dame un beso que se cierra el ascensor! Vivo de ello. De tus besos. De tus manías, de tus vicios. Vivo esperando un beso más, el cualquier momento, en cualquier lugar. Cuando menos me lo espere, cuanto más tiempo lleve yo esperando. En la playa. En un metro destino a cualquier lugar. En el coche. Donde sea, pero solo quiero tus besos. Tan sencillos como increíbles. Los quiero nada más despertar. De desayuno. De comida, de postre. De merienda quiero tus besos. Antes de acostarme, quiero que sean tus besos lo último que vea, y lo primero al despertar. Quiero tus besos cada día que pasa, porque sin ellos me muero.